lunes, 9 de febrero de 2009

En un abrir y cerrar de ojos

"El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre" (1ª Tesalonicenses 4:16-17)

Nunca otra vez

Nunca otra vez diré, "no puedo," porque "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4:13).

Nunca otra vez diré “no tengo o me falta” porque "... mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Fil 4:19).

Nunca otra vez diré “tengo miedo”, "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. " (2 Ti 1:7).

Nunca otra vez "dudare de mi fe y de mi salvación", porque "El SEÑOR es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida; ¿de quién tendré temor?" (Sal 27:1).

Nunca otra vez "permitiré que el diablo tenga domino sobre mi vida", porque "… mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo. " (1 Jn 4:4).

Nunca otra vez "admitiré derrota", porque ".... gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento. " (2 Co 2:14).

Nunca otra vez diré "me falta sabiduría", porque "…. si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada." (Stgo 1:5).

Nunca otra vez "me sentiré preocupado", ya que debo de echar ".... toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros. " (1 Pe 5:7).

Nunca otra vez "me sentiré atrapado", porque " …. el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. " (2 Co 3:17).

sábado, 7 de febrero de 2009

Dios es suficiente


· “En este instante Yo pienso en ti”,
· “Yo estoy de tu parte, Yo te ayudaré”,
· “Yo nunca me olvidaré de ti”,
· “Yo te haré justicia y defenderé tu derecho”,
· “Yo te daré la victoria”,
· “Nada es imposible para Mí”,
· “Mis ojos están puestos en ti”,
· “Yo te sostendré y te libraré”,
· “¡Anímate!, ¡Yo he vencido al mundo!”,
· “Yo hago nuevas todas las cosas”,
· “Yo te daré consejos y velaré por ti”,
· “Otra vez abriré caminos en tu soledad y ríos en tu desierto”,
· “Yo Soy tu Señor, tu Salvador”,
· “No temas Yo estoy contigo, no te angusties”,
· “Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré”,
· “Yo te escogí y no te deseché”,
· “Pon tu esperanza en Mí”,
· “Yo me ocuparé de quienes te oprimen”,
· “Mía es la venganza, Yo pagaré”,
· “Yo concederé los deseos de tu corazón”,
· “Nunca te dejaré, jamás te abandonaré”,
· “Te protegeré por dondequiera que vayas”,
· “Aún en la vejez, Yo te cuidaré y te sostendré”,
· “Yo perdono tus pecados y sano tus enfermedades”,
· “Yo te daré salud y te curaré y te sanaré”,
· “Yo enjugaré tus lágrimas”,
· “Yo te haré gozar de Mi salvación”,
· “Yo nunca torceré la justicia ni el derecho”,
· “Confía en Mí, ponme a prueba”,
· “Llámame y Yo te responderé”,
· “No temas, alégrate y regocíjate”,
· “No temas, Yo te rescaté, Yo estaré contigo”,
· “Mi presencia irá contigo”,
· “Yo te saqué del abismo de la desesperación”,
· “Nadie te separará de Mi amor”,
· “Te buscaré cuando te pierdas”,
· “Mi Espíritu derramaré sobre ti”,
· “Bendeciré a los que te bendigan”,
· “Te consolaré en tus tristezas”,
· “Llevaré todas tus cargas y te haré descansar”,
· “Yo no te condeno, vine a salvarte”,
· “Te amo con amor eterno”,
· “Renovaré tus fuerzas”,
· “Fortificaré tus huesos”,
· “Correrás y no te fatigarás”,
· “Crearé un corazón limpio en ti”,
· “Lo que me pidas te daré”, “Yo Soy tu ayuda”,
· “En la tribulación te libraré y te honraré”,
· “Te daré Mi protección Divina”,
· “Día y noche te cuidaré, Yo no duermo”,
· “Tú eres la niña de mis ojos”,
· “Yo soy tu justo Juez”,
· “En mi fidelidad te recompensaré”,
· “Estaré contigo donde tu vayas”,
· “Mi Presencia irá delante de ti”,
· “En lo mucho te pondré”,
· “Llámame y te responderé”,
· “No dejaré que te hundas en la vergüenza”,
· “Honra a tus padres y vivirás muchos años”,
· “Tus hijos son Mi herencia”,
· “Daré nueva vida a tus hijos”,
· “Mi Palabra te prosperará”,
· “Mi paz te doy, no te angusties”,
· “Mis Palabras nunca pasarán”,
· “Nadie te podrá quitar mi amor”,
· “No es tu guerra, es Mi guerra”,
· “No devuelvas mal por mal”,
· “No llores, Yo soy el mismo de ayer,
· “Ensancha tu territorio, no te limites”,
· “No te desentiendas de tu prójimo”,
· “No te rindas, ten fe en Mí”,
· “Nunca dejarás de dar buen fruto”,
· “Perdonen para ser perdonados”,
· “Pidan y recibirán”,
· “Pon tu vida en mis manos”,
· “No dejes a tu Primer Amor, vuelve”,
· “Restituiré los años perdidos”,
· “Me pediste ayuda y te sanaste”,
· “Si me buscas, Me encontrarás”,
· “Si tienes sed, ven a Mí y bebe”,
· “Si Dios está contigo, ¿quién contra ti?”,
· “Te libraré de las calumnias”,
· “Te rescataré de tus extravíos”,
· “Todo lo que hagas prosperaré”,
· “Tú vales mucho para Mí”,
· “Tus enemigos no se burlarán de ti”,
· “Yo cambiaré tu llanto en gozo”,
· “Yo levanto tu cabeza, no te humillarán”,
· “Yo haré todo en Mi tiempo”,
· “YO SOY el Camino, la Verdad y la Vida.”

viernes, 6 de febrero de 2009

QUE TE PASÓ IGLESIA

"Los llevaré a mi monte santo; ¡los llenaré de alegría en mi casa de oración!….(Isaías 56:7a)

Escribo de lo mas íntimo de mi corazón, con un llanto ahogado dentro de mi, ¿alguien dijo que esto había cambiado?, ¿Por que si Dios me dice que me llenará de alegría en su casa de oración veo algo tan distinto el día de hoy?

Cuánto he orado por ti iglesia mía, como anhelo tus años de amor y gracia, cuando al escuchar la palabra el gozo no cabía en mi, cuando mi ser tan poco emocional llegaba a las lagrimas al momento de entonar una alabanza, cuando no solo éramos hermanos si no también amigos, cuando la palabra de ánimo y consuelo estaba a una mirada de distancia, cuando juntos trabajábamos en una tarea y al terminar el día cansados pero dichosos, todos juntos nos reuníamos a orar y decir Señor, misión cumplida, cuando nada importaba lo que tenías que hacer, si era predicar o barrer, coordinar, dar la cena o cantar, limpiar el baño u orar con un hermano, ¿Qué te pasó iglesia? ¿en que fallamos? ¿Dónde estuvo nuestro error?

¿En que momento liderar pasó a ser mas importante que servir?, ¿En que momento el orgullo se apoderó de ti?, ¿Cuándo la mentira pudo mas que la verdad?, ¿Qué pasa Iglesia que ahora es mas fácil desechar hermanos que restaurar relaciones?, ¿Cuándo se decidió que servir al hombre estaba por sobre servir a Dios?, ¿Por qué me cambiaron los pastores por líderes?

Te extraño iglesia mía, pero yo nada puedo hacer por ti.

lunes, 2 de febrero de 2009

Integridad v/s Relativismo

Mientras viajaba esta mañana a mi trabajo pensaba en lo que sucede a mi alrededor y me preguntaba, ¿Qué pasaría si Dios actuara como actuamos nosotros en referencia a su palabra?, bueno, no tardé en contestarme, ¡sencillamente no sería Dios!

¿Integridad o relativismo?, definitivamente Dios es Integro, sin embargo nosotros somos tan relativos al momento de aplicar lo que nos enseña la Biblia, muchas veces usamos su palabra solo cuando nos conviene, pero si ésta afecta nuestros intereses actuamos de acuerdo a lo que pensamos.

Nuevamente me pregunto ¿Integridad o relativismo?, sigo pensando que ser íntegro es lo mejor, al final ¿no es ese el ejemplo que nos enseño Cristo?

Integridad quiere decir sin división, ahora entiendo el por que en cada esquina asoma una iglesia, solo es falta de integridad.

Definitivamente es tiempo de volver a nuestros fundamentos, ser cristiano es mas que una religión, es un estilo de vida, precisamente el estilo de vida que Dios diseñó para el hombre, y seguir el estilo de vida de Cristo nos convierte en verdaderos adoradores.

miércoles, 28 de enero de 2009

Teniendo intimidad con Dios


Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu. (2ª Corintios 3:18)

Dios en si es todo poder y santidad, arde de amor por nosotros y quiere sumergirnos en niveles mas profundos de Gloria y ahí seremos transformados a su imagen.

Dios quiere ser nuestra compañía, ¿te has sentido solo alguna vez?, ¿has sentido que tus padres no te aman o simplemente te faltan? ¿o tus mas cercanos, esposo, esposa e incluso tus amigos no están cuando mas los necesitas? ¿Hay días en que la soledad embarga tu corazón?

En medio de las dificultades, en medio de cada circunstancia en nuestra vida Dios está ahí, la vida a veces nos va transformando en personas duras, somos fuertes, pareciera que no tenemos sentimientos, sin embargo a veces estamos orando, cantando alabanzas o escuchando la palabra y pareciera que no podemos contener las lágrimas y por más que nos contenemos no podemos evitarlo, ese es Dios que está tocando nuestro corazón en ese momento, Dios está sanando heridas nos está sensibilizando, tendemos a pensar que cuando adoramos le estamos entregando algo a Dios pero no solo es eso, cuando le adoramos el plan de Dios es otro; al igual que Moisés al adorar te quitas el velo y empiezas a ser transformado en presencia del Señor.

Dios quiere que tengamos un encuentro con él, la vida muerte y resurrección de Jesús es una invitación para acercarnos a él.

Postrados ante su Majestuosidad

La palabra griega para adoración es proskyneoµ que se puede traducir como postrarse—y así manifestar temor reverencial y una actitud de admiración y respetuosa adoración.

En la Biblia podemos encontrar varios casos en que hombres terminan postrándose ante Dios:

Apocalipsis 1 Juan cae a sus pies como muerto
Apocalipsis 4:10 Los 24 ancianos se postraron y le adoraron
Salmo 72:11 Todos los reyes se postrarán delante de él
Isaías 45:23 Toda rodilla se doblará ante el

Pero quizás si el momento más impresionante es el que se da en Getsemaní poco antes de la crucifixión, Jesús está en su momento mas difícil, muchos están en su contra, sabe que en ese mismo momento uno de los suyos le está traicionando, sabe que le espera una muerte atroz, el evangelio de Lucas dice que su sudor era como grandes gotas de sangre, sin embargo cuando Judas, algunos fariseos, sumos sacerdotes y soldados armados llegan a arrestarle sucede algo increíble y el evangelio de Juan lo relata de esta forma:

Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les preguntó: ¿A quién buscáis?
Le respondieron: A Jesús nazareno.
Jesús les dijo: Yo soy.
Estaba también con ellos Judas, el que lo entregaba. Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra.


Vemos a Jesús en un momento difícil, agotado, desarmado, preocupado, y aun así al pronunciar las palabras YO SOY, aquellos que iban a arrestarle tan agresivamente fueron obligados a postrarse ante la grandeza y majestad de aquel a quien iban a matar, por un momento ellos sin desearlo estaban postrados ante Jesús y ya vendrá el momento en que toda rodilla se doblará ante su presencia, sin embargo, cuanto mas nosotros debemos inclinarnos hoy ante el.

Adorar no es solo cantar, la Biblia dice que los ángeles cantan, los seres vivientes le alaban, pero los 24 ancianos se postran ante él, postrarse es la máxima señal física de reverencia.

Si quieres ser un adorador pon tu mirada en Jesús no en ti, no en quien ministra sino en la grandeza de nuestro Señor.

En esta época post moderna, en que todo es relativo, irreverente, estamos llamados a ser verdaderos adoradores, a reconocer a Dios en toda su grandeza, a tener intimidad con él.

Déjate transformar en la presencia de Dios, al igual que Moisés los adoradores que quitan su velo son diferentes cuando bajan del monte, ESTÁN RADIANTES por todo lo que ven y resplandecen por la Gloria de Dios.

Has como Abraham, quien esperó por muchos años la promesa, pero no se aferró a ella sino a Dios.

Has como Isaías, que luego de su llamamiento en Isaías 6 fue quebrantado en adoración y pudo decir heme aquí envíame a mi.

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús:
Él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres.
Mas aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:5-11)