
Como es sabido en Chile a quienes profesamos la fe evangélica se nos llama canutos, bueno aquí les cuento el por que de ese apodo muchas veces dicho en forma despectiva, para esto me he tomado de parte de una recopilación realizada por R. ROBERTO ORTEGA AEDO y publicado en la página Web de radio Armonía.
La obra metodista en Chile comenzó en 1877, a raíz de los viajes de Guillermo Taylor por la costa del Pacífico. Su trabajo consistía en establecer contactos con inmigrantes de habla inglesa que estuviesen interesados en tener escuelas y cultos dirigidos por metodistas norteamericanos.
Luego se ocupaba de reclutar misioneros en los Estados Unidos y enviarlos a América del Sur, donde debían buscar sus propios medios de subsistencia.
La obra metodista en Chile avanzó con la conversión de Juan Bautista Canut de Bon, un ex-jesuita de origen español, que pasó por el presbiterianismo, volvió al catolicismo y finalmente adoptó el metodismo gracias a la labor de Taylor.
Ampliando lo expuesto arriba, diré que Juan Canut fue un jesuita que se convirtió a la fe evangélica y que cautivó la mente de los chilenos. Nacido en España, llegó a Chile en 1871. Cinco años más tarde, en Quillota, encontró un volumen de Nuevo Testamento en un trasto de cachivaches, en una estación de ferrocarriles. Casualmente se hizo amigo y ayudante de Robert McLean, un misionero Presbiteriano, en San Felipe. Canut abandonó la orden jesuita para continuar sus estudios, luego decidió volver a su profesión de sastre para poder vivir, pues se casó y tuvo tres hijos. En 1884 volvió al seno del catolicismo, pero no fue por mucho tiempo.
En 1888, un pastor metodista norteamericano comenzó a predicar en Castellano en Santiago y Canut fue su ayudante. Allá por el año 1890 conoció a William Taylor, que estaba empezando su labor misionera en Chile. Taylor estableció la obra Metodista en África y en la India. El aparentemente satisfizo sus inquietudes, y Canut comenzó a predicar vigorosamente bajo la dirección de los misioneros metodistas. En 1890 fue nombrado pastor, dedicando los seis años restantes de su vida a la predicación y el establecimiento de Iglesias. Por ejemplo, durante dos años trabajó en Coquimbo y la región circundante distribuyendo Biblias y literatura religiosa. Uno de los convertidos en la Serena fue Cecilio Venegas, quien llegó a ser un pastor metodista en Santiago, siendo éste a su vez pastor del joven Manuel Umaña Salinas y de su esposa hna. Mercedes Gutiérrez, matrimonio que fue pionero del Pentecostalismo en Chile.
Debido a su facilidad de palabras, y al hecho de que había estudiado para sacerdote, su prédica atrajo muchedumbres y causó furor entre el clero católico. En más de una ocasión, él y su familia estuvieron en peligro debido a los ataques físicos del populacho furioso. Por su ardiente deseo de extender la obra metodista hacia el sur y también alcanzar regiones donde no hubiera tal concentración de sacerdotes y monjas, Canut fue enviado a Concepción para ayudar a empezar la obra en esa zona. Viajaba regularmente a Chillán, Los Ángeles, Traiguén, Angol, Victoria y Temuco, teniendo reuniones de gran éxito. Después de dos años de estadía en Temuco, se vio forzado a volver a Santiago debido a razones de salud, falleciendo luego, a la edad de 50 años, el 9 de Noviembre de 1896. Había vivido 25 años en Chile, y se hizo tan popular que a todos los protestantes chilenos se les dice, hasta el día de hoy, "canutos" a veces como título despectivo.
Sus restos reposan en el Cementerio de los Disidentes, en el lado suroeste del Cementerio General de Santiago. Este lugar fue habilitado para sepultar a los extranjeros y a los que no profesaban la fe católica romana.