Varios son los motivos que explican el tardío surgimiento del protestantismo en Chile, siendo el principal el monopolio ejercido por la Iglesia Católica durante el período colonial. Junto con ello, el no reconocimiento de América Latina como un campo prioritario para la evangelización, por parte de las misiones europeas protestantes. Fue durante el siglo XIX cuando en Chile se presenciaron las primeras manifestaciones evangélicas organizadas, con la llegada de inmigrantes europeos para la colonización del sur, y el arribo de misioneros cuyo propósito era evangelizar a través de la fundación de escuelas.
El surgimiento de las iglesias evangélicas en la sociedad chilena aún no acaba. A la inserción de nuevos credos provenientes del extranjero, se le suman los constantes cismas, lo que ha constituido un complejo y diverso crisol religioso con en el que siente identificado una parte importante de la población chilena

En los registros de Chile, los evangélicos nacen con los albores de nuestra patria independiente, en 1811 bajo el gobierno de don José Miguel Carrera, se encarga la confección de una bandera y de un escudo a don Robert Poinsett; este ciudadano norteamericano era protestante y en el escudo nacional puso el siguiente texto “post tenebras lux", que significa “después de las tinieblas, la luz”, no era solo una frase independentista, también era una alusión al cambio que genera Cristo en la vida del creyente.
Don Bernardo O”Higgins, realiza reformas en su gobierno y en el año 1821 trae a Chile inmigrantes europeos, entre ellos don Diego Thompson, quien tubo a su cargo la alfabetización de la población, fue el primer misionero evangélico que entra oficialmente al país, creando escuelas que usaban el sistema “lancasteriano”, donde la Biblia era utilizada como silabario para enseñar a leer.
Así tambié
n en aquellos tiempos llegó David Trumbull, impulsor de grandes reformas como la ley de matrimonio civil, registro civil, los cementerios laicos y la educación laica. Uno de los protestantes más conocidos es Juan Canut de Bon, ex sacerdote Español que se convierte al evangelio tras leer un nuevo testamento que encontró en la estación de trenes y desde ese momento se convierte en el principal promotor de la causa evangélica, en la Serena, respetado por su congregación pero odiado por la comunidad por hereje, un día caminando por la calle no recibía pedradas como de costumbre, sino que un grupo de niños le gritaba “Canuto”, desde ese día al pueblo evangélico se le llama de forma despectiva “Canutos”, y aunque es un hecho anecdótico, es un orgullo para nosotros dado a que el evangelio debió abrirse paso tras rechazo, malos tratos e injusticias; hasta la ley de cementerios laicos, los protestantes que fallecían eran tirados en el cerro Santa Lucia o en alguna fosa clandestina e incluso arrojados al mar; existe un monumento erigido por don Benjamín Vicuña Mackena que dice “A la memoria de los expatriados del cielo y de la tierra, que en este sitio yacieron sepultados durante medio siglo”. Nuestros hermanos no recibían aplausos cuando salían a predicar, muy por el contrario eran arredrados, atropellados por caballos. Escupitajos e insultos; fue el camino recorrido por nuestros antepasados, para que hoy adoremos a Cristo en libertad.
Sin duda la Iglesia Evangélica mas grande de Chile es la Metodista Pentecostal, e
n la fundación de ésta tuvo un papel protagónico el pastor Willis Collins Hoover Kurk, quien llegó a Iquique en 1889. Posteriormente fue trasladado a Valparaíso donde se instaló en el templo de calle Olivares. Su énfasis en la experiencia cotidiana del Espíritu Santo, más problemas de índole doméstica y de relaciones de poder, le significó a él y a sus adeptos distanciarse progresivamente de la Iglesia Metodista y ser presa de una serie de acusaciones por parte de ésta. El conflicto detonó en la Conferencia Anual de la iglesia, realizada en Valparaíso el 4 de febrero de 1909. Las acusaciones presentadas contra Hoover, determinaron el distanciamiento definitivo de él y sus partidarios, renunciando a la Iglesia Metodista en la Conferencia Trimestral de abril del mismo año.
El surgimiento de las iglesias evangélicas en la sociedad chilena aún no acaba. A la inserción de nuevos credos provenientes del extranjero, se le suman los constantes cismas, lo que ha constituido un complejo y diverso crisol religioso con en el que siente identificado una parte importante de la población chilena

En los registros de Chile, los evangélicos nacen con los albores de nuestra patria independiente, en 1811 bajo el gobierno de don José Miguel Carrera, se encarga la confección de una bandera y de un escudo a don Robert Poinsett; este ciudadano norteamericano era protestante y en el escudo nacional puso el siguiente texto “post tenebras lux", que significa “después de las tinieblas, la luz”, no era solo una frase independentista, también era una alusión al cambio que genera Cristo en la vida del creyente.
Don Bernardo O”Higgins, realiza reformas en su gobierno y en el año 1821 trae a Chile inmigrantes europeos, entre ellos don Diego Thompson, quien tubo a su cargo la alfabetización de la población, fue el primer misionero evangélico que entra oficialmente al país, creando escuelas que usaban el sistema “lancasteriano”, donde la Biblia era utilizada como silabario para enseñar a leer.
Así tambié
n en aquellos tiempos llegó David Trumbull, impulsor de grandes reformas como la ley de matrimonio civil, registro civil, los cementerios laicos y la educación laica. Uno de los protestantes más conocidos es Juan Canut de Bon, ex sacerdote Español que se convierte al evangelio tras leer un nuevo testamento que encontró en la estación de trenes y desde ese momento se convierte en el principal promotor de la causa evangélica, en la Serena, respetado por su congregación pero odiado por la comunidad por hereje, un día caminando por la calle no recibía pedradas como de costumbre, sino que un grupo de niños le gritaba “Canuto”, desde ese día al pueblo evangélico se le llama de forma despectiva “Canutos”, y aunque es un hecho anecdótico, es un orgullo para nosotros dado a que el evangelio debió abrirse paso tras rechazo, malos tratos e injusticias; hasta la ley de cementerios laicos, los protestantes que fallecían eran tirados en el cerro Santa Lucia o en alguna fosa clandestina e incluso arrojados al mar; existe un monumento erigido por don Benjamín Vicuña Mackena que dice “A la memoria de los expatriados del cielo y de la tierra, que en este sitio yacieron sepultados durante medio siglo”. Nuestros hermanos no recibían aplausos cuando salían a predicar, muy por el contrario eran arredrados, atropellados por caballos. Escupitajos e insultos; fue el camino recorrido por nuestros antepasados, para que hoy adoremos a Cristo en libertad.Sin duda la Iglesia Evangélica mas grande de Chile es la Metodista Pentecostal, e
n la fundación de ésta tuvo un papel protagónico el pastor Willis Collins Hoover Kurk, quien llegó a Iquique en 1889. Posteriormente fue trasladado a Valparaíso donde se instaló en el templo de calle Olivares. Su énfasis en la experiencia cotidiana del Espíritu Santo, más problemas de índole doméstica y de relaciones de poder, le significó a él y a sus adeptos distanciarse progresivamente de la Iglesia Metodista y ser presa de una serie de acusaciones por parte de ésta. El conflicto detonó en la Conferencia Anual de la iglesia, realizada en Valparaíso el 4 de febrero de 1909. Las acusaciones presentadas contra Hoover, determinaron el distanciamiento definitivo de él y sus partidarios, renunciando a la Iglesia Metodista en la Conferencia Trimestral de abril del mismo año.Fue así como se fundó la nueva Iglesia Metodista Pentecostal el 12 de septiembre de 1909, siendo Hoover su mentor y pastor principal.
El crecimiento de la nueva iglesia evangélica fue notable a pesar de que sus miembros son sometidos a escarnio e incluso persecuciones antes de la separación de la Iglesia y el Estado por la constitución de 1925. Sólo después de la vigencia de esta carta fundamental la Iglesia Metodista Pentecostal pudo obtener personalidad jurídica, el 30 de septiembre de 1929. Gracias a la prédica callejera, el acompañamiento musical y el acercamiento a las capas sociales más bajas de la población, se transformó paulatinamente en la principal iglesia evangélica de Chile. Ello a pesar de un cisma sufrido en 1932, cuando se escindió un grupo para formar la Iglesia Evangélica Pentecostal.Una de las figuras más importantes de la Iglesia Metodista Pentecostal durante el siglo XX fue el pastor Manuel Umaña Salinas, quien fue Superintendente General entre 1933 y 1950, además de primer Obispo Pentecostal Chileno desde el año 1950. La importancia de la Iglesia Metodista Pentecostal chilena se puede apreciar a través de la magnificencia de su catedral, inaugurada el 15 de diciembre de 1974, donde desde 1975 se realiza todos los años el Te Deum evangélico.
Como es sabido en Chile a quienes profesamos la fe evangélica se nos llama canutos, bueno aquí les cuento el por que de ese apodo muchas veces dicho en forma despectiva, para esto me he tomado de parte de una recopilación realizada por R. ROBERTO ORTEGA AEDO y publicado en la página Web de radio Armonía.
